Este aparato puede alcanzar una velocidad de 160 kilómetros por hora
El primer avión eléctrico chino, denominado RX1E, ha recibido el certificado oficial de vuelo y ya puede ser vendido comercialmente, según informan hoy medios oficiales.
Se trata de un pequeño aparato biplaza que puede alcanzar una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora y tiene una autonomía de 40 minutos con las baterías a plena carga.
El aparato, de un peso de 480 kilos, saldrá al mercado a un precio equivalente a 156.700 dólares y, según sus diseñadores, la recarga de las baterías cuesta únicamente 5 yuanes (0,8 dólares).
Los promotores del avión calculan que el mercado chino puede absorber unas 1.000 unidades, aunque se está explorando también su exportación a Europa y Estados Unidos.
Esta tecnología será aplicada en el sector de la aviación
Un equipo de investigadores de la Universidad de Rochester (EE.UU.) ha conseguido crear un nuevo material que es capaz de repeler de tal manera el agua (agua, sangre, aceite...) que las gotas rebotan sobre su superficie al tocarlo con un efecto parecido al del mercurio. Este innovador material, inspirado en las hojas de una planta carnívora, está basado en unos patrones microscópicos esbozados en su superficie que generan esta superhidrofobia.
Gracias a la utilización de pulsos de láser, los científicos han conseguido crear un complejo modelo de nano-estructuras que aporta a los metales esta nueva propiedad que no se deteriora con facilidad y que puede tener múltiples aplicaciones en una gran variedad de sectores. Por ejemplo, en el sector de la aviación. Al repeler el agua, las alas de los aviones no se congelarían ante temperaturas extremas.
“El material repele el agua con tanta fuerza que el agua rebota. Luego vuelve a caer sobre la superficie, vuelve a rebotar y después simplemente sale deslizándose de la superficie”, explica Chunlei Guo, coautor del estudio.
Aunque la técnica está aún en proceso de depuración, ya que hasta el momento los científicos tardan una hora para dibujar apenas unos milímetros en el metal, esta superhidrofobia añadida a los metales supone un gran salto respecto a materiales como el teflón o politetrafluoroetileno que además al formar parte del mismo metal su resistencia es mucho mayor.
Pieter Schelte, el buque más ancho del mundo diseñado para transportar plataformas petrolíferas, entrará en servicio en el año 2015.
El buque Pieter Schelte, de la empresa suiza Allseas, es actualmente el barco más ancho del mundo (124 metros de manga), según los datos publicados en el sitio oficial de la compañía. El Pieter Schelte se utilizará para la instalación y desmantelamiento de plataformas petrolíferas. Actualmente la nave está en proceso de construcción en los astilleros surcoreanos de Daewoo. La construcción concluirá en los Países Bajos. Según informa la empresa, Pieter Schelte entrará en servicio en 2015.
Pieter Schelte, el
buque más ancho del mundo diseñado para transportar plataformas
petrolíferas, entrará en servicio en el año 2015.
El buque más ancho del mundo está dotado con 8 motores conectados a 13 propulsores Rolls Royce que producen 5,5 megavatos cada uno. Pieter Schelte podrá levantar un peso total de 73.000 toneladas, acomodar a 571 personas y alcanzar una velocidad máxima de 14 nudos.
En noviembre del 2013 la empresa Allseas anunció sus planes de construir otro buque que será aún mayor que el Pieter Schelte para transportar las plataformas petrolíferas más grandes del mundo. La construcción del nuevo proyecto finalizará en el 2020.